Hoy vemos cómo más personas vuelven a apostar por el sector, dejando de ver el vaso medio vacío para verlo medio lleno. El cielo venezolano vuelve a percibirse como un territorio de oportunidades del que todos queremos formar parte.
¿Será que en unos años volveremos a ver la rampa de Margarita con la fluidez de tráfico ligero ? ¿Escucharemos nuevamente en frecuencia un "del Caracas a Yutaje con nueve quinientos"? ¿Veremos otra vez a Helitec haciendo levantamientos topográficos, o el regreso de los tan extrañados fly-ins? Todos anhelamos vivir esa aviación de la que fuimos parte, la que escuchamos en las parrillas de pilotos o leemos en las viejas revistas de aviación general.
El camino por recorrer es largo, pero las cartas para la reactivación de nuestra aviación general ya están sobre la mesa. En este particular "Chemin de Fer", el futuro de los cielos venezolanos no dependerá del azar, sino de la visión, el trabajo y la unión de todos nosotros.
Blue skies and tail winds.